Suecia, Suiza, España | PÍO MOA

Debate en una comida-tertulia, con economistas y empresarios, sobre la crisis económica y sus salidas. Varios piden “más Europa”, es decir, menos España y menos democracia, aunque de eso no parecen conscientes. Arguyen que Europa “es el futuro” (¿cuántos movimientos en el siglo XX se han declarado amos del futuro, el cual ha tenido por costumbre  dejarlos cornudos y apaleados?). Que la tendencia general del mundo es a formar “estados continente”. Que Europa, si no se une, no tendrá nada que hacer frente  a colosos emergentes como China, La India, Brasil, aparte de Usa y probablemente Rusia.

Creo que hay un error de fondo. Esa “Europa” es una entelequia hoy por hoy, que pretende convertirse en poder político mundial haciendo tabla rasa de la diversidad y pluralidad de culturas propia de la Europa real, histórica. Los países europeos nunca dejarán de estar en primera línea si conservan su capacidad inventiva, productiva e innovadora. No se trata de cantidad, sino de calidad. Crear un gran mercado único (el Mercado Común) es suficiente y ni siquiera necesario. Mientras se formaba la CEE, países pequeños como Suiza o Suecia estaban a la cabeza del continente en prosperidad. Y España creció durante trece años a un ritmo superior al del Mercado Común.

Hay además algo siniestro en el proyecto europeísta o eurobeato: lo común a las naciones europeas es su raíz cristiana, pero aquel proyecto aspira a cortar esa raíz y corroer el cristianismo, desatendiendo la pésima experiencia, en el siglo XX, de las ideologías anticristianas, que también solían ser europeístas o internacionalistas. En cuanto a España, creo que mientras esté en la UE debe presionar por volver a un estatuto como el de la CEE, rectificando la aberración presente. Y aun salir de la UE no significa en absoluto aislarse, como muchos amenazan en vano.

Dentro de Europa, España ha tenido similitudes importantes con los dos países citados. Los tres han permanecido al margen de las guerras mundiales y ninguno debe su democracia ni las bases de su prosperidad a la intervención useña, como ocurre con el resto. A Suecia y Suiza, su pequeñez territorial o demográfica no les ha impedido destacar en ciencia, técnica e innovación, al margen de los abusivos unitarismos europeos (Suecia terminó entrando en la UE, sin caer en la trampa del euro). España va  más retrasada en esos aspectos pero, repito, deben recordarse sus progresos entre 1960 y 1975.

Sólo que en España ha crecido el servilismo, un fervor infantil por una “Europa” considerada como los papaítos generosos y benévolos que velarán por nuestros intereses y nos resolverán la vida. Para esos eurobeatos, la experiencia histórica no cuenta, ni la conocen ni quieren conocerla. Y así tales políticos nos han llevado a un callejón de muy difícil salida: malo con el euro y malo fuera de él (aunque también pueden echarnos). Y siguen tan tranquilos en sus puestos. Es precisa la alternativa racional.

PÍO MOA

Este artículo fue publicado originalmente en el blog Presente y Pasado de Pío Moa en La Gaceta (26/07/2012)

 

Related posts:

  1. GRUPO D | Francia pierde contra Suecia pero pasa como segunda y se medirá a España en cuartos
  2. Como la montaña suiza de Igueldo | BIXIO GAJATE
  3. GRUPO D | Francia e Inglaterra demuestran sus galones y Suecia se convierte en la segunda selección eliminada del torneo
  4. GRUPO D | Francia e Inglaterra no pasan del empate (1-1) y Shevchenko marcó para la victoria de Ucrania contra Suecia (2-1)
  5. Todos contra España | PÍO MOA

Sobre el autor

PIO MOA

ha escrito 128 artículos.

 

Escribe un comentario

En NUESTRA HORA queremos formar una comunidad de suscriptores como medio de apoyo económico al periódico y para poder garantizar un espacio de debate y participación en las condiciones adecuadas.

Por tal motivo, pretendemos restringir el anonimato en la participación, de modo que cada usuario suscriptor firme sus comentarios con nombre y apellido y los debates se produzcan entre personas que se hagan responsables de sus palabras en público.

Para ello, a la hora del registro es necesario introducir el nombre y los apellidos en su lugar correspondiente, a fin de que coincidan con el medio de pago elegido para abonar la suscripción (cuenta PayPal o tarjeta de crédito).

De este modo, nuestros suscriptores podrán realizar comentarios a la práctica totalidad de los contenidos del periódico, así como remitir cartas al editor de NUESTRA HORA.

El coste de la suscripción es de 50 euros anuales, aunque cabe la posibilidad de suscribirse mensualmente por 5 euros.

[En caso de dudas, consulte nuestras instrucciones para el proceso de registro.]

Copyright © 2014 Nuestra Hora. Todos los derechos reservados.
Desarrollado por rugenetworks.